viernes, 22 de febrero de 2008

Semblanza del "Melo" Almada

Cuando apenas tenía 3 meses de haber nacido, un 7 de Febrero de 1913, sus padres -Baldomero
y Amelia- y hermanos -Amelia, Esther, Concha, Luis, Aurora y Carmen- tuvieron que emigrar a los Estados Unidos, debido los efectos de la revolución mexicana.

Vivían en Huatabampo, Sonora, que fue a donde llegó la orden que don Baldomero fuese fusilado. Era un fiel amigo del general Alvaro Obregón y lo veían como una amenaza. Sin embargo, el telegrafista era su pariente y le avisó antes de entregar la orden al cuartel. Así pudieron abandonar la ciudad; pero días después sería su pariente quien llegara al paredón.

Vivió su niñez y juventud en Los Angeles, California, cursando estudios, siempre mostrando gran habilidad para el deporte. Fuese futbol americano, atletismo o béisbol, que lo mantenían el año completo ocupado, destacada en todos. Al terminar la preparatoria hizo un viaje a Seattle, para visitar a Luis que estaba con los Pilotos de Seattle, sucursal de Boston. El club pasaba por un mal rato, habiéndose lesionado varios jugadores y otro tanto caído enfermo debido a una epidemia. El
contrariado manager pedía refuerzos, que no llegaban y Luis le sugirió firmar a su hermano menor. Hubo necesidad de pedir un permiso especial a los padres, quienes después de horas accedieron. Lo firmó el gran Eddie Collins, y debutó rápidamente impresionando a propios extraños.

Dos años mas tarde, el 8 de Septiembre de 1933 debutó en las Ligas Mayores, en Boston y contra los Tigres de Detroit. Habían programado una doble jornada, y era Día de Damas. Mas de 20,000 aficionados asistieron y siendo que los Medias Rojas fueron barridos en ambos juegos por marcador idéntico de 4-3, “Mel” puesto que ya había sido bautizado con el apodo simplificando la
difícil pronunciación de “Baldomelo” como lo hacían sus compañeros y cronistas, debutó por la puerta grande.

En su primer turno ante la estrella de la rotación felina, el derecho Tommy Bridges, negoció un pasaporte como primero del orden. Poco después anotó. En su 2do. turno conectó su primer imparable, un sencillo, y terminó la doble jornada de 8-2 (4-1 en cada partido).

Ese mismo año, viviría una experiencia que jamás olvidó; pero de la cual rara vez platicaba a pesar de sentirse muy orgulloso. El 1ro. de Octubre de 1933, los Yanquis estaban fuera de toda posibilidad de llegar a la Serie Mundial. Iba a ser el último compromiso de la campaña, y nada menos que contra Boston. Le pidieron a Babe Ruth que abriera como lanzador, y aceptó. Era
solo la 5ta. ocasión que el Bambino lo hacía desde su cambio de los Medias Rojas a los Yanquis en 1919. Había ganado todos. Y esta vez no fue la excepción. Lanzó la ruta completa, logrando un triunfo de 6-5 donde rompió un empate a 5 en la 8va. con su jonrón 34 del año, el 686 en su carrera. Pero Melo también había gozado de una gran jornada despachando tres inatrapables ante el inigualable Babe Ruth.

Su carrera se alargaría por 7 años en las Grandes Ligas dejando marca de .284 de por vida. En 1938 anotaría 101 carreras, record que duró entre nativos mexicanos hasta que Roberto Avila timbrara 102 en 1952. El 25 de Julio de 1937 establecería un record que nadie en la historia de las Ligas Mayores ha podido igualar: anotar 9 carreras en una doble cartelera. En el primero, se fue de 5-3 incluyendo un doble, jonrón y un pasaporte cruzando 4 veces el péntagono para
ganar los Senadores por marcador de 16-10 ante los Cafés de San Luis. En el segundo serían de nuevo otro tres indiscutibles, entre ellos un doble, además de dos pases mas y una base robada, coleccionando cinco anotaciones y dejando la pizarra en 15-12, para la barrida en San Luis.

Once meses después, casi exactos (15 de Junio), los Cafés lograron adquirir a Melo, como ya le decían sus amigos y comunidad hispana, luego de varias intentonas. No los defraudó ya que apenas llegó al club, ligó una racha de 19 juegos dando al menos un hit en cada uno. Fue cortada el 12 de Julio en el 1er. encuentro de una doble jornada en el Yankee Stadium.

San Luis perdió 7-3 y Melo se iría de 3-0, aunque se embasó en un transferencia mas un error cargado a Frank Crosetti, campo corto de los Yanquis. Hubo varios reclamos porque la bola le botó mal, dándole en el pecho; pero el anotador oficial no revocó. En el 2do. del día, comenzaría otra racha (de 4-1, aunque los Yanquis volvieron a ganar, 10-5) y esta vez no pararía
su seguidilla hasta ligar 29 cotejos mas. En otras palabras fueron un par de rachas, 19 y 29 juegos, o sea dio hits en 48 de 49 encuentros; pero aparte, logró embasarse en 53 juegos consecutivos Melo se retiró en 1939, jugando su último encuentro del 1 de Octubre con los Dodgers de Brooklyn. Fue entronizado en la Salón de la Fama del Beisbol Mexicano en Monterrey, el 10 de Marzo de 1973...

MUCHAS GRACIAS
edalmada@pasandolabola.com

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